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Dos exoplanetas habitables en la estrella de Teegarden.

Un grupo de investigadores ha anunciado el descubrimiento de dos exoplanetas potencialmente habitables alrededor de la estrella de Teegarden. Una pequeña enana roja que está a poco más de una decena de años-luz del Sistema Solar…




La estrella de Teegarden, un viejo astro

La estrella de Teegarden es una pequeña y tenue enana roja. Se encuentra a 12,5 años-luz del Sistema Solar y destaca por varios aspectos. Es una enana roja con tan solo el 8% de la masa del Sol. Está ligeramente por encima del límite mínimo para una enana roja. Por debajo están las enanas marrones, popularmente conocidas como estrellas fallidas. Es, de hecho, parte del denominado grupo de enanas rojas ultrafrías, de la que también forma parte TRAPPIST-1. Saltó a la fama en 2016 por el descubrimiento de siete planetas rocosos a su alrededor.

Concepto artístico de la estrella de Teegarden, sus dos exoplanetas y su zona habitable. Crédito: Universität Göttingen


Tiene una temperatura aproximada de 2500 ºC, muy lejos de los 5500 ºC del Sol. Como el resto de enanas rojas, emite la mayor parte de su energía en el espectro infrarrojo, lo que dificultó su descubrimiento durante mucho tiempo, a pesar de estar muy cerca en la escala cósmica. Lo más interesante es que tiene 8000 millones de años. Casi el doble de vida que nuestra estrella. Es mucho más vieja y, lo más interesante, su nivel de actividad es muy bajo. Es una estrella tranquila. Algo muy poco habitual entre las enanas rojas más jóvenes.

Es el caso de Próxima Centauri, una enana roja mucho más activa (y la estrella más cercana al Sistema Solar), que emite gigantescas llamaradas con mucha frecuencia, y que hacen que la vida lo tenga francamente difícil para desarrollarse en Próxima b, su exoplaneta. La estrella de Teegarden se une a una lista de enanas rojas tranquilas, con mundos potencialmente habitables, muy pequeña. Solo conocemos, en tiempos recientes, otra estrella que muestra un nivel de actividad bajo, Ross 128, que tiene a su alrededor el exoplaneta Ross 128 b.

Dos exoplanetas potencialmente habitables alrededor de la estrella de Teegarden

Lo más interesante es que, ahora, un grupo de investigadores ha anunciado el descubrimiento de dos exoplanetas, potencialmente habitables y con un tamaño similar al de la Tierra, alrededor de la estrella de Teegarden. Ambos planetas están dentro de la zona habitable y cabe suponer que son tan viejos como su estrella. Por lo que, de tener algún tipo de vida, ha tenido mucho más tiempo que la de nuestro planeta para evolucionar. Eso sí, ni siquiera está completamente claro que alguno de estos dos mundos tenga agua líquida en su superficie.

Concepto artístico de la estrella de Teegarden y sus dos exoplanetas, comparado con el Sistema Solar. Crédito: Universität Göttingen


Es una posibilidad, pero no se ha confirmado. En cualquier caso, tanto Teegarden b como Teegarden c tienen una masa similar a la de la Tierra. Alrededor de un 10% más que nuestro planeta. El más cercano a su estrella, Teegarden b, tarda 4,9 días en completar una vuelta alrededor del astro. Mientras que Teegarden c, más alejado, tarda 11,4 días. De ellos, los investigadores apuntan que, aunque ambos pueden, Teegarden c es el que más posibilidades tiene de contener agua líquida en su superficie. Pero no es el único requisito necesario.

La posibilidad de encontrar vida en los planetas alrededor de enanas rojas es una de las grandes cuestiones de la astronomía moderna. En los últimos años se han publicado estudios en ambos sentidos. Algunos diciendo que parece poco probable; puede que, de hecho, no podamos hablar de una zona habitable para la vida compleja. Otros, sin embargo, buscan motivos para hacer pensar que las enanas rojas podrían tener las condiciones necesarias para albergar vida. Por su distancia, la estrella de Teegarden será un gran objetivo para más estudios.

Un descubrimiento posible gracias a CARMENES

El descubrimiento ha sido posible gracias al instrumento CARMENES (por las siglas en inglés de Calar Alto High-Resolution Search for M dwarfs with Exoearths with Near-infrared and optical Échelle Spectrographs). Está instalado en el telescopio de Calar Alto, en Almería, España. Es un espectrómeto de alta precisión que puede medir el movimiento de una estrella con una precisión mareante. Pero, ¿cómo funciona exactamente? ¿qué es lo que se observa?


Comparación de la zona habitable de diferentes estrellas, y sus exoplanetas. Crédito: Chester Harman


Detectar exoplanetas alrededor de otras estrellas no es nada fácil. Normalmente, no se los puede observar de manera directa (y, en cualquier caso, solo se ve un punto de luz). Así que es necesario recurrir a los métodos indirectos. Un planeta alrededor de una estrella ejerce una influencia gravitacional. Es mucho más pequeña que la de la estrella sobre el planeta, pero el efecto existe. Eso produce que la estrella gire ligeramente sobre su centro de gravedad. De modo que, desde la perspectiva de la Tierra, en ocasiones parece acercarse y, en otras, alejarse.

No es muy diferente al efecto Doppler. Cuando una sirena se acerca a nosotros, oímos como el tono sube de frecuencia. Al alejarse, sin embargo, el tono baja de frecuencia. En el caso de la luz, el fenómeno es el mismo. Cuando la fuente de luz se aleja de nosotros, sus ondas se estiran. Es decir, se desplaza hacia el rojo. Cuando se acerca, sus ondas se acortan, se desplaza hacia el azul. CARMENES es capaz de detectar esas variaciones incluso a velocidades muy bajas. Tiene la capacidad de detectar, una variación de tan solo 3,6 km/h. Un equipo internacional y observatorios españoles

En esencia, por tanto, CARMENES es capaz de detectar la variación de velocidad, en una estrella, equivalente al de una persona andando. Pero, para evitar confusiones, no puede haber dudas de que los exoplanetas están realmente ahí. Con la ayuda de otros observatorios más pequeños, se realizaron más de 200 observaciones de la estrella de Teegarden. El objetivo era descartar cualquier falso positivo. A saber, podría deberse, por ejemplo, a la presencia de manchas solares. O alguna otra característica de la estrella que pudiese explicarlo.

Comparación de un atardecer en la Tierra y la simulación de cómo se verían en Teegarden b y c. Crédito: A. Méndez (PHL)


Aunque el equipo de investigadores es internacional, está compuesto por astrónomos de diversas nacionalidades (incluyendo españoles como Ignasi Ribas, que también participó en el descubrimiento de Barnard b), las instalaciones utilizadas se encuentran en España. Los observatorios utilizados han sido el ya mencionado de Calar Alto, en Almería, donde está instalado el instrumento CARMENES, el observatorio de Sierra Nevada, en Granada, y el telescopio Joan Oró, del observatorio del Montsec, ubicado en Lérida, entre otros.

Teegarden b y c son el décimo y undécimo exoplaneta descubiertos por CARMENES. Los investigadores creen que la estrella de Teegarden podría tener un sistema planetario más grande. Una suposición que no parece descabellada si pensamos en ejemplos como el de TRAPPIST-1. En cualquier caso, poco a poco seguimos completando la imagen que tenemos de nuestro vecindario más inmediato. Con cada exoplaneta, especialmente si podría ser habitable, que descubramos en nuestro entorno, más objetivos de estudio habrá para entender si la vida podría abundar en el universo…

Si pudieramos viajar en un instante hacia estos planetas y la estrella #TeegardensStar, este sería el recorrido.


Fuentes:

astrobitacora
Video: unotv
Referencias: National Geographic





El VLT revela un objeto rojo oscuro y muy alargado


Esta ilustración muestra el primer asteroide interestelar: 'Oumuamua. Este objeto único fue descubierto el 19 de octubre de 2017 por el telescopio Pan-STARRS 1, en Hawái. Crédito: ESO/M. Kornmesser


Por primera vez los astrónomos han estudiado un asteroide que ha entrado en el Sistema Solar desde el espacio interestelar. Observaciones llevadas a cabo con el VLT (Very Large Telescope) de ESO, en Chile, y con otros observatorios del mundo, muestran que este objeto único ha viajado por el espacio durante millones de años antes de su encuentro casual con nuestro sistema estelar. A diferencia de los objetos que suelen encontrarse en el Sistema Solar, este parece ser metálico o rocoso, muy alargado y de un color rojo oscuro. Los resultados aparecen en la revista Nature del 20 de noviembre de 2017.

El 19 de octubre de 2017, el telescopio Pan-STARRS 1, en Hawái, captó un débil punto de luz moviéndose a través del cielo. Al principio parecía un pequeño asteroide típico de rápido movimiento, pero observaciones llevadas a cabo durante los dos días posteriores, permitieron calcular su órbita con bastante precisión, lo que reveló, sin ninguna duda, que este cuerpo no se originó dentro del Sistema Solar, como todos los demás asteroides o cometas observados hasta ahora, sino que venía del espacio interestelar. Aunque originalmente fue clasificado como cometa, observaciones de ESO y de otras instalaciones no revelaron signos de actividad cometaria tras su paso más cercano al Sol, en septiembre de 2017. El objeto ha sido reclasificado como un asteroide interestelar y nombrado 1I/2017 U1 ('Oumuamua) [1].


Esta combinación de imágenes muy profundas muestra al asteroide interestelar 'Oumuamua en el centro de la imagen. Está rodeado de senderos de estrellas débiles que dejan su rastro, dado que los telescopios seguían al asteroide en movimiento. Esta imagen fue creada mediante la combinación de varias imágenes del Very Large Telescope de ESO y el telescopio Gemini Sur. El objeto está marcado con un círculo azul y parece ser una fuente puntual, sin polvo circundante. Crédito: ESO/K. Meech et al.
“Tuvimos que actuar con rapidez”, explica Olivier Hainaut, miembro del equipo de ESO, en Garching (Alemania). “'Oumuamua había pasado ya su punto más cercano al Sol y se dirigía hacia el espacio interestelar”.

Este diagrama muestra la órbita del asteroide interestelar 'Oumuamua a medida que pasa a través del Sistema Solar. A diferencia de otros asteroides y cometas observados antes, este cuerpo no está ligado gravitatoriamente al Sol. Ha llegado desde el espacio interestelar y regresará allí tras su breve encuentro con nuestro sistema estelar. Su órbita hiperbólica está muy inclinada y, en su camino, no parece haber pasado cerca de ningún otro cuerpo del Sistema Solar. Crédito: ESO/K. Meech et al.


Dado que puede hacerlo con mucha más precisión que telescopios más pequeños, el telescopio VLT (Very Large Telescope) de ESO entró inmediatamente en acción para medir la órbita, el brillo y el color del objeto. La rapidez era vital, ya que 'Oumuamua está desapareciendo rápidamente, pues se aleja del Sol y ha pasado la órbita de la Tierra, en su camino fuera del Sistema Solar. Pero había más sorpresas por venir.

Combinando las imágenes del instrumento FORS del VLT (con cuatro filtros diferentes) con las de otros grandes telescopios, el equipo de astrónomos dirigido por Karen Meech (Instituto de Astronomía, Hawái, EE.UU.) descubrió que 'Oumuamua varía muchísimo su brillo, en un factor de diez, a medida que gira sobre su eje cada 7,3 horas.


Este diagrama muestra cómo, a lo largo de tres días del mes de octubre de 2017, el asteroide interestelar 'Oumuamua ha variado su brillo. El amplio rango del brillo — sobre un factor de 10 (2,5 magnitudes) —, se debe a la forma muy alargada de este objeto único, que rota cada 7,3 horas. Los diferentes puntos de colores representan las medidas hechas a través de diferentes filtros, que cubren la parte visible y del infrarrojo cercano del espectro. Crédito: ESO/K. Meech et al.


Karen Meech lo explica: “Esta gran variación en brillo, poco común, significa que el objeto es muy alargado: su longitud es unas diez veces mayor que su anchura, con una forma compleja y enrevesada. También descubrimos que tiene un color rojo oscuro, similar a los objetos del Sistema Solar exterior, y confirmamos que es totalmente inerte, sin el menor atisbo de polvo alrededor de él”.

Estas propiedades sugieren que 'Oumuamua es denso, posiblemente rocosos o con gran contenido metálico, sin cantidades significativas de hielo ni agua, y que su superficie ahora es oscura y está enrojecida debido a los efectos de la irradiación de rayos cósmicos durante millones de años. Se estima que mide al menos 400 metros de largo.

Cálculos orbitales preliminares sugieren que el objeto viene aproximadamente de la dirección en la que se encuentra la brillante estrella Vega, en la constelación septentrional de Lyra. Sin embargo, incluso viajando a la vertiginosa velocidad de 95000 kilómetros/hora, le llevó tanto tiempo a este objeto interestelar hacer el viaje a nuestro Sistema Solar que Vega no estaba cerca de esa posición cuando el asteroide estaba allí, hace unos 300 000 años. Es probable que 'Oumuamua haya estado vagando a través de la Vía Láctea, independiente a cualquier sistema estelar, durante cientos de millones de años antes de su casual encuentro con el Sistema Solar.

Los astrónomos estiman que, una vez al año, un asteroide interestelar similar a 'Oumuamua pasa por el interior del Sistema Solar, pero son débiles y difíciles de detectar, por lo que no se han visto hasta ahora. Gracias a los nuevos telescopios de rastreo como Pan-STARRS, que son lo suficientemente potentes, ahora tenemos la oportunidad de descubrirlos.

“Seguimos observando este objeto único”, concluye Olivier Hainaut, “y esperamos precisar con más exactitud de dónde proviene y cuál será su próximo destino en su viaje por la galaxia. Y ahora que hemos encontrado la primera roca interestelar, ¡nos estamos preparando para las próximas!”.


Notas

[1] La propuesta del equipo Pan-STARRS para nombrar al objeto interestelar fue aceptada por la Unión Astronómica Internacional, que es responsable de otorgar nombres oficiales a los cuerpos del Sistema Solar y más allá. El nombre es hawaiano (más detalles en este enlace). La IAU también creó una nueva clase de objetos para los asteroides interestelares, siendo este el primero en recibir esta designación. Las formas correctas para referirse a este objeto son ahora: 1I, 1I/2017 U1, 1I /'Oumuamua y 1I/2017 U1 ('Oumuamua). Tenga en cuenta que el signo antes de la O es un okina. Por lo tanto, el nombre debe sonar como H O u mu a mu a. Antes de la introducción del nuevo esquema, el objeto fue nombrado como A/2017 U1.

Información adicional

Este trabajo de investigación se ha presentado en el artículo científico titulado “A brief visit from a red and extremely elongated interstellar asteroid”, por K. Meech et al., que aparece en la revista Nature del 20 de noviembre del 2017. El equipo está formado por Karen J. Meech (Instituto de Astronomía, Honolulu, Hawái, EE.UU. [IfA]); Robert Weryk (IfA), Marco Micheli (Centro de Coordinación ESA SSA-NEO, Frascati; INAF–Observatorio Astronómico de Roma, Monte Porzio Catone, Italia); Jan T. Kleyna (IfA); Olivier Hainaut (ESO, Garching, Alemania); Robert Jedicke (IfA); Richard J. Wainscoat (IfA); Kenneth C. Chambers (IfA); Jacqueline V. Keane (IfA); Andreea Petric (IfA); Larry Denneau (IfA); Eugene Magnier (IfA); Mark E. Huber (IfA); Heather Flewelling (IfA); Chris Waters (IfA); Eva Schunova-Lilly (IfA); y Serge Chastel (IfA).

ESO es la principal organización astronómica intergubernamental de Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con el respaldo de dieciséis países: Alemania, Austria, Bélgica, Brasil, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, el Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza, junto con el país anfitrión, Chile. ESO desarrolla un ambicioso programa centrado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos. ESO también desarrolla un importante papel al promover y organizar la cooperación en investigación astronómica. ESO opera en Chile tres instalaciones de observación únicas en el mundo: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope, el observatorio óptico más avanzado del mundo, y dos telescopios de rastreo. VISTA (siglas en inglés de Telescopio de Rastreo Óptico e Infrarrojo para Astronomía) trabaja en el infrarrojo y es el telescopio de rastreo más grande del mundo, y el VST (VLT Survey Telescope, Telescopio de Rastreo del VLT) es el telescopio más grande diseñado exclusivamente para rastrear el cielo en luz visible. ESO es el socio europeo de un revolucionario telescopio, ALMA, actualmente el mayor proyecto astronómico en funcionamiento del mundo. Además, cerca de Paranal, en Cerro Armazones, ESO está construyendo el ELT (Extremely Large Telescope), el telescopio óptico y de infrarrojo cercano de 39 metros que llegará a ser “el ojo más grande del mundo para mirar el cielo”.

Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.

El nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

Fuente: ESO





Un nuevo planeta, Ross 128 b, se acaba de sumar a la lista de candidatos en la búsqueda de indicios de vida más allá del Sistema Solar. El Observatorio Austral Europeo (ESO, por sus siglas en inglés) ha informado del descubrimiento de este nuevo planeta templado del tamaño de la Tierra a tan sólo 11 años luz de nuestro planeta, lo que lo convierte en el segundo planeta más templado y más cercano a la Tierra tras Próxima b. Además, Ross 128 b es el más cercano descubierto que orbita una estrella enana roja inactiva, Ross 128, en la constelación de Virgo, "lo que puede aumentar las probabilidades de que se trate de un planeta que, potencialmente, pudiera albergar vida", según ESO.



Esta recreación artística muestra al planeta templado Ross 128 b, con su estrella enana roja anfitriona al fondo. Este planeta, que se encuentra a tan solo once años luz de la tierra, fue descubierto por un equipo que ha utilizado un instrumento único en su clase, el cazador de planetas HARPS de ESO. El nuevo mundo es ahora el segundo planeta templado más cercano tras Próxima b. También es el planeta más cercano descubierto que orbita a una estrella enana roja inactiva, lo cual puede aumentar las probabilidades de que se trate de un planeta que, potencialmente, pudiera albergar vida. Ross 128 b será un blanco perfecto para el ELT (Extremely Large Telescope) de ESO, que será capaz de buscar biomarcadores en su atmósfera.

Crédito: ESO/M. Kornmesser


El equipo que ha realizado el descubrimiento ha utilizado un instrumento único en su clase, el cazador de planetas Harps de ESO, instalado en el Observatorio La Silla (Chile). Ross 128 b será un blanco perfecto para el Extremely Large Telescope (ELT) de ESO, que será capaz de buscar biomarcadores en su atmósfera. "Ross 128b está muy cerca, lo que nos permitirá verlo con un telescopio como el ELT, en construcción para 2025", explica a AFP Xavier Bonfils, astrónomo del Observatorio de Ciencia del Universo de Grenoble.

Este exoplaneta de baja masa orbita Ross 128 cada 9,9 días. Ross 128 es la estrella cercana "más tranquila" que alberga un exoplaneta templado de este tipo. Se espera que este mundo sea templado, con una temperatura superficial que también podría ser similar a la de la Tierra. "Este descubrimiento se basa en más de una década de seguimiento intensivo con el instrumento Harps, junto con reducción de datos y técnicas de análisis de última tecnología", explica el coautor del artículo, Nicola Astudillo-Defru, del Observatorio de Ginebra.


Esta imagen muestra el cielo que rodea a la estrella enana roja Ross 128 en la constelación de Virgo. Fue creada a partir de imágenes que pertenecen al sondeo “Digitized Sky Survey 2”. Ross 128 aparece en el centro de la imagen. Una inspección minuciosa revela que Ross 128 tiene un extraño aspecto múltiple, ya que esta imagen fue creada a partir de fotografías tomadas durante un período de más de cuarenta años y la estrella, que se encuentra a tan solo once años luz de la Tierra, se ha movido bastante durante este tiempo. Ross 128 es una estrella enana roja "tranquila" y está orbitada por Ross 128 b, un exoplaneta con una masa y una temperatura similares a las de la Tierra.

Crédito: Digitized Sky Survey 2. Acknowledgement: Davide De Martin


Pese a ser de las más comunes, las enanas rojas son uno de los tipos de estrella más frías y débiles del universo. Esto hace que sean muy buenos objetivos para la búsqueda de exoplanetas y por eso están siendo cada vez más estudiadas. Muchas estrellas enanas rojas, como Próxima Centauri, emiten llamaradas que, ocasionalmente, bañan de letal radiación ultravioleta y de rayos X a los planetas que las orbitan. Sin embargo, parece que Ross 128 es una estrella mucho más tranquila, de manera que sus planetas podrían ser la morada conocida más cercana para albergar vida.

Aunque está a 11 años luz —un año luz equivale a 9.460 millones de kilómetros— de la Tierra, Ross 128 se mueve hacia ella y se espera que se convierta en una vecina estelar más cercana en 79.000 años, un "parpadeo en términos cósmicos", según asegura la ESO, que destaca que "para entonces, Próxima b será destronado y Ross 128 b pasará a ser el exoplaneta más cercano a la Tierra".


Este mapa muestra la gran constelación zodiacal de Virgo. Esta constelación es el hogar de la débil estrella enana roja Ross 128, marcada con un círculo rojo, que también se conoce como Próxima Virginis ya que es la estrella de esta constelación más cercana a la tierra. Es orbitada por un planeta de masa terrestre, Ross 128 b. Esta fotografía muestra la mayoría de las estrellas que pueden verse a simple vista en una noche oscura y despejada. Para ver a Ross 128 se necesita un telescopio pequeño.

Crédito: ESO, IAU and Sky & Telescope


Con los datos de Harps, el equipo descubrió que Ross 128 b orbita 20 veces más cerca de su estrella que la distancia a la que la Tierra orbita del Sol. A pesar de esta proximidad, el planeta recibe sólo 1,38 veces más radiación que la Tierra. Como resultado, se estima que la temperatura de equilibrio de Ross 128 b se encuentra entre -60 y 20 grados centígrados, debido a la naturaleza débil y fría de su pequeña estrella enana roja, que tiene poco más que la mitad de la temperatura superficial del Sol.

Mientras que los científicos involucrados en este descubrimiento consideran que Ross 128 b parece ser un planeta templado, sigue habiendo incertidumbre en cuanto a si se encuentra dentro, fuera, o en el umbral de la zona habitable, donde puede existir agua líquida en la superficie de un planeta. La zona habitable está definida por el rango de órbitas alrededor de una estrella, en la que un planeta posee la temperatura adecuada para que exista agua líquida en la superficie del planeta.

En la actualidad, los astrónomos están detectando cada vez más exoplanetas templados y, la próxima etapa, será estudiar con más detalle sus atmósferas, su composición y su química. Será de vital importancia la posible detección de la presencia de biomarcadores en las atmósferas de los exoplanetas más cercanos, incluyendo el oxígeno. De los miles de exoplanetas detectados hasta el momento, unos 50 se consideran potencialmente habitables.

Fuente: elpais.com
Imágenes: ESO





Más de 3.000 científicos de todo el mundo han participado en la primera observación de una kilonova, algo que ya se considera uno de los descubrimientos científicos de esta década

Ilustración artística de la explosión de una kilonova emitiendo ondas gravitacionales y luz. (ESO)

¿De dónde viene la gravedad? En el siglo XVIII, Newton sugirió que es el centro de la Tierra el que atrae a la manzana, pero Einstein apareció siglos más tarde para corregirle: la gravedad es una fuerza que nos empuja desde el cosmos, y su fuerza depende básicamente del peso de nuestro planeta. Hoy, una colaboración mundial de más de 3.000 científicos ha vuelto a reescribir los libros de ciencia tras confirmar que la fusión de dos estrellas de neutrones conforma una fuente, no solo de ondas gravitacionales, sino de luz (en forma de rayos gamma) y de elementos pesados como el oro o el platino.

¿Se le ha caído alguna vez un anillo de oro al suelo? Pues todo lo que contiene esa escena nació en uno de estos eventos cósmicos.

 El anuncio ha sido realizado conjuntamente por la colaboración de LIGO, recientes ganadores del Nobel de Física, y el Observatorio Europeo Austral, organización astronómica dirigida por el español Xavier Barcons. Los primeros fueron los encargados de detectar las ondas gravitacionales y los segundos, los que han confirmado que procedían de un evento de fusión de dos estrellas de neutrones situadas a 130 millones de años luz de distancia.


Y junto a ellos, un buen puñado de científicos españoles liderados por el Instituto de Astrofísica de Andalucía del CSIC. "Esto confirma muchas cosas", explica a Teknautas uno de sus investigadores principales, Alberto Castro-Tirado, mientras se dirige en tren hacia Madrid, donde tendrá que dar una rueda de prensa en el Ministerio de Economía para explicar la contribución española al descubrimiento.

Cuando se fusionan, parte de la materia emite ondas gravitacionales, otra forma un objeto ultradenso y otra es eyectada como oro o platino

 "Desde el telescopio pudimos detectar la luz de esta kilonova", nombre para la fusión de dos estrellas de neutrones y un fenómeno nunca antes observado. "Hemos confirmado por primera vez que dos estrellas de neutrones producen, justo antes de la fusión, ondas gravitacionales, a los dos segundos llegó un destello de rayos gamma y en las horas y días siguientes hemos visto la emergencia de materia eyectada al espacio interestelar a unos 60.000 kilómetros por segundo, a una quinta parte de la velocidad de la luz", explica Castro-Tirado.

Estas dos estrellas eran de 1,1 y 1,6 veces la masa de nuestro Sol, "y cuando se han fusionado, parte de la materia ha ido a emitir ondas gravitacionales, otra parte a formar un objeto ultradenso que todavía no sabemos cuál será, y otra ha sido eyectada", dice el astrofísico. "Lo que hemos visto es cómo se han sintetizado ahí elementos más pesados que el hierro, lo que viene a confirmar que el oro o el platino son generados en eventos de este tipo".
Epígrafe para principiantes

Comencemos por el principio. ¿Han visto 'La guerra de las galaxias'? Uno de los escenarios es el planeta Tattooine, conocido por tener dos soles. En astronomía, eso se conoce como un sistema binario.

Ilustración de las dos estrellas de neutrones colisionando. (ESO)

Cuando tras miles de millones de años los dos soles acaban por agotar todo su combustible, empiezan a encogerse hasta formar una pelota de unos 10 kilómetros de radio con una masa equivalente a medio millón de planetas como la Tierra. Es uno de los objetos más densos jamás conocidos, equivalente a reducir un Boeing 747 al tamaño de un grano de arena.

En algunos casos, como el registrado en esta ocasión por los científicos, estas dos estrellas de neutrones comienzan a girar en un baile endemoniado que las acerca más y más, hasta que llega un momento en que colisionan y se funden, momento tras el cual se forma un nuevo agujero negro.


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En ese proceso, llamado kilonova y nunca antes observado, estaba teorizado que se generaba una enorme cantidad de energía en forma de ondas gravitacionales, rayos gamma y elementos químicos pesados. Hoy, todo eso ha sido confirmado.

Así se produjo el descubrimiento

Hace 130 millones de años que se produjo esta fusión de estrellas de neutrones, pero las ondas gravitacionales emitidas en este evento —que viajan a la velocidad de la luz— no llegaron a atravesar el planeta Tierra hasta el pasado 17 de agosto. Era la quinta vez que este esquivo tipo de ondas es detectado, pero en todas las ocasiones anteriores la fuente era la fusión de dos agujeros negros, de donde, como se sabe, la luz no puede escapar.

Esta lucecita, encendida durante dos segundos, es la que da pie a todo. (Ciemat)

"Hasta ahora, nada de lo que se había detectado tenía contrapartida en el espectro visible", explica a Teknautas el matemático Alberto Castellón, de la Universidad de Málaga y uno de los españoles involucrados en este hallazgo. El chispazo de rayos gamma producido apenas duró dos segundos, tiempo suficiente para ser detectado. "Tenemos una red de telescopios en todo el mundo precisamente para detectar este tipo de fenómenos transitorios, que duran apenas unos segundos, y lo hemos cogido con el que tenemos en México", explica Castellón.

"Este telescopio robótico, ubicado en el observatorio de San Pedro Mártir, era el único capaz de captar el evento, ya que sucedió en el hemisferio austral. Intentamos apuntar los telescopios, incluso el que tenemos en Canarias, pero era muy difícil de observar porque el evento estaba en el hemisferio sur, físicamente era imposible apuntarlo tan abajo, por eso la detección se hizo en los observatorios de la ESO en Chile", explica Castro-Tirado.


Fuente: elconfidencial





El pasado 17 de agosto las ondas gravitacionales volvieron a hacer vibrar la Tierra. Pero esta vez su origen no era la fusión de dos agujeros negros, sino de dos estrellas de neutrones, unos astros diminutos pero extremadamente densos. Al colisionar, generaron una explosión luminosa que captaron telescopios de todo el mundo, avisados tras la detección de las ondas gravitacionales por la colaboración LIGO, de Estados Unidos, y la europea Virgo.

Esta animación del Observatorio Europeo Austral (ESO por sus siglas en inglés) recrea cómo ocurrió la colisión, que culminó en la formación de una kilonova, un tipo de astro cuya existencia no se había podido confirmar antes.
Recreación artística de la fusión de dos estrellas de neutrones (ESO/L. Calçada/M. Kornmesser)

Video de Animación: Fuente: lavanguardia.com





Un sorprendente evento cósmico ha sido captado, y grabado, por el astrónomo aficionado John McKeon desde la localidad irlandesa de Swords el pasado 17 de marzo cuando un misterioso objeto impactó con gran violencia sobre la superficie del planeta gigante Júpiter originando una gran explosión.

La fortuna hizo que McKeon se encontrara grabando y pudiera divulgar las imágenes. Se cree que podría tratarse de un meteorito o cometa no detectado. El astrónomo aficionado trataba de grabar el tránsito de las lunas Io y Ganímides “con una feliz coincidencia de impacto en la segunda y última captura de la noche”.





El desconcierto de la tripulación fue tal que no sabían si debían reportarlo a la NASA.

Imagen NASA





Durante mucho tiempo la leyenda sobre Nibiru, el también llamado Planeta X, ha fascinado a científicos y a teóricos de la conspiración por igual. Desde una perspectiva científica, ahora sabemos que hay planetas en la periferia de nuestro sistema solar, y que están más cerca y son más numerosos de lo que jamás habíamos imaginado. Pero muy a lo contrario de lo que la gente pueda pensar, fueron los astrónomos a principios de este 2015 quienes revivieron la teoría sobre la existencia de Nibiru.






¿Cual es la probabilidad de que seamos la única especie inteligente tecnológica que haya surgido nunca en el Universo? Presentamos un nuevo e interesante artículo, que le da una vuelta a la ecuación de Drake.






Los libros de texto nos enseñan que en nuestro Sistema Solar hay 8 planetas oficiales y otros 5 de los considerados planetas enanos. Desde hace décadas, los astrónomos debaten sobre la existencia de un planeta desconocido de gran tamaño. Sú búsqueda es la búsqueda del escurridizo Planeta X.

Recreación artística de un planeta más allá de Plutón. Foto: JPL / Caltech





Científicos del Instituto Nacional de Investigación Espacial en Brasil afirman que un nuevo tipo de materia espacial podría encontrarse en las estrellas de neutrones. La sustancia de estos cuerpos es tan densa que podría causar la formación de una materia extraña, cuya existencia ayudaría a revelar otros secretos del universo.

NASA's Goddard Space Flight Center/S. Wiessinger





La monstruosa supernova es 570.000 millones veces más luminosa que el Sol. Usaron una red mundial de telescopios para detectarla.






Si se confirma, sería la primera evidencia directa de materia oscura jamás vista.
Para buscar una señal de la materia oscura, los astrónomos utilizan el telescopio de rayos gamma Fermi de la NASA.






El aerolito impactó el sábado una zona cercana a una universidad privada.